Todo el dolor del mundo

(perdonad a quienes hayáis recibido esto dos veces, he tenido un problema con el envío de mails, sólo se han mandado a un 40% de mis suscriptoras y la única forma de arreglarlo era enviarlo de nuevo a todo el mundo)


TL;DR: https://gaza-verified.org/


Escuchando: Muslimgauze – Jerusalaam

Supongo que os debo una explicación a esta ausencia.

En realidad no tengo ninguna, al menos no una en particular. No hay una razón concreta por la que haya dejado de escribir en el blog; simplemente mis ganas de comunicarme han ido estribando hacia la intimidad, hacia el recogimiento, hacia abrazar la irrelevancia que decía Silvia el otro día en su (fabuloso) blog. Siento que tengo menos y menos que decir cada día, que atravieso una etapa de necesidad de guardar silencio, alejarme del ordenador, trabajar con las manos y centrarme en las actividades que me acercan más a mi forma de ser humana. Ordeno mis pensamientos sobre papel o sobre conversaciones, pero la actividad de teclearlos y publicarlos se me hace más una tarea que un placer. Mi relación con el blog ha cambiado desde que no es una newsletter diminuta de vida efímera y se ha convertido en un espacio sólido en el internet, en un expositor más que un carteo entre amigas, y de alguna forma la nueva disposición le ha dado una impronta de seriedad que no era la que yo esperaba que tuviera al principio. Supongo que mi educación en internet en los albores de las redes sociales me hicieron relacionarme mejor con lo efímero de los primeros pasos de tuiter que con la solidez de un blog, que nunca llegué a tener (aunque leía muchos). No me atrevo a escribir irrelevancias aquí porque sé que son perennes y me he vuelto muy pudorosa con mis opiniones, y escribir textos sólidos, inexpugnables, es un esfuerzo que ahora prefiero dedicar a otra cosa. Veremos.

Parte de lo que me ha distanciado de la ligereza necesaria para escribir ligerezas es, bueno, lo que está pasando ahí fuera ahora mismo. Palestina, fascismo hasta donde alcanza la vista, Palestina, eventos climáticos excepcionales, Palestina, la maldita IA de los cojones, Palestina. Mirar una pantalla es asomarse a todo el dolor del mundo, interactuar en redes sociales mayoritarias es escalonar memes con denuncias digitales de crímenes contra la humanidad, es tratar de mantener la rutina diaria de supervivencia frente al fin del mundo que se acerca pero nunca termina de llegar. No estoy cómoda en esa disociación, quizás porque mi presencia en redes1 no me parece tan importante para mí como para tratar de hacerme ese hueco.

Estoy dedicando mi tiempo a estudiar filosofía con calma, y me está sirviendo de un acompañamiento incalculable para sobrellevar el dolor, la incertidumbre y la impotencia, porque ¿qué es la filosofía si no sirve de consuelo del espíritu? Saber que un griego de hace dos mil trescientos años o un tunecino de hace mil quinientos tenían miedos, incertidumbres y preguntas parecidas a las mías y dedicaron tiempo a elaborar respuestas me hace reconciliarme con que todo este sufrimiento es humano y me reconecta con lo que significa ser humana. También es fascinante estudiar cómo cada respuesta responde a qué situación, tanto personal como global; las primeras preguntas de qué es la materia; la revolución teológica de preguntarse qué es, en el fondo, lo divino; la incertidumbre de la caída de las polis y la pérdida de la identidad ciudadana; el desmoronamiento del imperio romano. Todas esas situaciones crearon una incertidumbre parecida a la que vivimos ahora, con la salvedad de la aceleración tecnológica: no estamos preparados para ir tan deprisa, nunca han existido las herramientas tecnológicas para que el mal pueda ejercerse tan deprisa y a tal escala, no tenemos la capacidad de asimilar todo el sufrimiento simultáneo al que se puede acceder en segundos, y la única forma de sobrevivir ante esta exposición constante es la renuncia, es cerrar los ojos mentales ante el dolor de los demás. Y eso me aleja de la empatía, de la solidaridad y del, por supuesto, dolor que supone estar viva hoy. Cerrar los ojos lleva a la parálisis, a la inacción, y a distanciarme aún más de la vida, de lo doloroso pero también de lo hermoso, porque con los ojos cerrados no creo que se pueda sentir nada genuino; siempre hay algo en el rabillo del ojo, en el fondo de mis pensamientos, en la diástole de mi corazón que me dice que estoy mintiendo.

No es fácil. Me está costando mucho trabajo terapéutico y espiritual no dejar que el dolor me abrume, pero poco a poco estoy recuperando mi capacidad de acción, que era algo de lo que estaba orgullosa de mí misma antes y avergonzada de haberlo perdido. La clave es la que tantas activistas han dicho una y otra vez: no puedes enfrentarte a todo a la vez, no puede ser tu vida entera, no puedes cargar sobre tus hombros todos los problemas del mundo. Es abrumador y cuesta establecer esos límites, pero, ¿de qué sirven todos esos libros que he leído para formarme mejor como persona si no es para ejercer como mejor persona? ¿de qué me sirve leer sobre feminismo si no le devuelvo al mundo un trabajo contra la misoginia? ¿de qué me sirve formarme en antirracismo si no se traduce en un esfuerzo por aplicar ese antirracismo? ¿de qué me sirve tener presente Palestina si no lo acompañan acciones, o al menos en facilitar acciones de otros por su liberación? ¿para qué sirve la filosofía si no hay praxis?

En realidad todo esto es para explicar que este blog es uno de los medios a mi alcance para difundir esta iniciativa: Gaza Verified. Es un grupo de personas que se dedica a aglutinar recaudaciones de fondos de personas en la franja de Gaza, a verificar que son legítimas (porque vivimos en el peor internet) y a ordenarlas por las que menos dinero han recibido en los últimos siete días. Muchísimas, demasiadas, están a cero. No hay ni una sola vez que entre a hacer mis donaciones rutinarias que no acabe llorando, teniendo que decidir cómo repartir el dinero que aunque pudiera multiplicar por mil se seguiría quedando corto.

Por eso he decidido animar a más gente a hacerlo regalando esta serigrafía que he hecho a todas las personas que donen 50€.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es IMG_20251027_183400-1024x768.jpg

Partí de una foto normal y yo hice la edición digital, la adaptación a una pantalla para serigrafía y la estampación manual sobre papel Carson para grabado de 250g en tamaño apoximadamente A3. El proceso desde que empecé con la edición de la imagen hasta que tuve una estampa con la que estaba contenta fueron más de dos meses. Todas tienen pequeños defectos, porque nunca pensé que fueran a salir de mi casa. Los envíos los hago por correo ordinario en sobres reforzados, pero si no quieres compartir tu dirección podemos enviar por Vinted o Wallapop. Si lo quieres certificado entonces corres tú con los gastos.

La primera tirada ha sido de 25, y me quedan 15. Eso son al menos 500 euros donados a Gaza más que si no hubiera hecho esto. Si quieres una, escríbeme a doblemaltita@gmail.com con una captura de pantalla que demuestre la donación (posterior a la publicación de este post) y te lo envío.

Si la cosa tuviera éxito podría hacer más estampaciones, o igual abriría una pequeña tienda online con más serigrafías que he hecho donde todos los beneficios fueran a parar a recaudaciones de fondos de Gaza. Me atormenta exponer lo que hago porque sigo en proceso de reconciliarme con mi creatividad, con lo que no hago bien y con la exposición al juicio público, y esto me está dando una vergüenza que no puedo ni articular. La idea de exponer más cosas que he hecho en el taller me aterra, pero sería capaz de superarlo si tuviera algún impacto. Decidme si os interesaría sólo si es genuinamente, por favor.

En cualquier caso, os ruego que deis difusión a la web de Gaza Verified, donéis lo que podáis, me acompañéis en esto un poco y no dejéis que el horror os aleje de lo que nos hace personas.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es imagen-1.png
Autor: Earth Liberation Studio. Patreon
  1. Ya sabéis que mi presencia en redes se limita a Mastodon (aunque tengo bridge con bluesky si gustáis), y por rachas. ↩︎

4 comentario sobre «Todo el dolor del mundo»
  1. Estos días lejos de todo, enfrascada en un trabajo minucioso que me está exigiendo toda la capacidad y leyendo con una concentración que hacía años que no tenía, justo, pensaba en el poder consolador del conocimiento, en el sosiego que produce lo que fue escrito con esa vocación de iluminación, duda y compañía. En lo hermoso que es. Estar mejor significa no solo sentirse mejor, sino ESTAR mejor en el mundo. Mejorarlo. Y lo hace falta hacerlo a golpe de reel. Gracias por este texto, que es bello, cabal e inspirador. Y por esas láminas, que si la gente las viese en persona, ya no te quedaba ni una.

    ❤️

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *